MAKING OF: San Valentín

Queríamos hacer algo especial para este día de San Valentín, y el equipo me propuso por qué no usar globos y mostrar una parte de la ciudad de Barcelona que me gusta mucho, ¡y me encantó la idea! Y es cuando viene la aventura: comprar los globos, guardarlos, que no se volaran.

El día que tomamos la foto era día festivo en Barcelona, así que las niñas me acompañaron a hacer una foto en plaza Cataluña. Así que guardamos los globos dentro de bolsas y nos fuimos. Queríamos que salieran algunos del coche y, al preguntarles, una decía “¡sí por aquí!”, mientras la otra decía “no, mejor por este otro lado”, así que mejor decidimos ir a estacionar el coche jajajaja.

Todas queríamos llevar los globos, y decíamos “mejor que los lleve carlota que es la más pequeña y parecerá que los ha comprado” jajaja, los globos pasaban de mano en mano. Por un momento, ¡casi se nos fueron! Algunas personas nos preguntaban si vendíamos globos, otras nos miraban con mucha curiosidad, la policía no dejaba de observarnos porque estábamos en plaza Cataluña, pleno centro de Barcelona. Al principio, los globos no flotaban, y yo decía “¿qué es esto?”. Al final los tocábamos como si fueran una pelota para que al tomar la foto subieran.

Nos parábamos en los semáforos y estábamos en plan “cuidado, cambia, corre, vente, ponte, ¡cuidado!” jajaja, la gente paraba para hacernos fotos y nosotras. Las niñas, una con la cámara y otra con el teléfono, grababan y hacían fotos mientras discutían a quién le tocaba ahora jajajaja, ¡estuvo muy divertido! Carlota me decía que nos miraban y yo le respondía “sí, tranquila es normal, ¡es por los globos!”. Yo les quería hacer fotos a ellas y decían que no, pero después decían que sí jajaja. Fue una tarde muy linda, estábamos emocionadas.

Al terminar, nos fuimos a merendar unos postres divinos que hay en un bar llamado Restaurante La Esquina ubicado en calle Bergara 2 de Barcelona (hace esquina con calle Balmes y calle Bergara). Es un sitio recomendado si están por plaza Cataluña y les provoca picar algo rico.

Finalmente, lo mejor de lo mejor fue cuando visitamos a una bebé recién nacida en la clínica y se nos ocurrió ofrecerle todos los globos de regalo. Al pasar por la entrada de la clínica conocimos a Carlitos, ¡una cabra! La tenía una chica como mascota y la cabra le hacía caso jajajaja.

¡Mejor imposible!

Ojo, lo de la cabra es de verdad jajajaja.

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